Entre amarillosos
verdores cantan unos pajaritos de pecho anaranjado. Se van y vuelven. Algunos sonríen.
Bajan sintiendo el frescor mañanero, mas suelen subir al instante. No descansan
en el día, cuando los peatones transitan apurados comiendo sus pizzas de
brillantes colores.
Se filtra la
luz a través de la blanda hendidura esmeralda formando figuras en el asfalto
compacto. Vemos la hoja en blanco de la armonía del mediodía, cuando el sol tan
solo se encuentra allí, en el centro del sistema donde la Tierra gira y gira
dando paso a tu llegada cada año.
Así permites
que apreciemos la forma perfecta del hermoso ser viviente. La misma forma del
Universo. Hay que alejarse para comprenderla, admirarla; acercarse y entonces
disfrutarla. ¡Bellos días de encantos y arrebatos! En medio de marzo se
comienza a endulzar el néctar de la esencia. Los pajaritos de pecho anaranjado
lo saben y lo gozan, incluso antes de llegar. Las aves negras, unas de picos
chatos, también lo saben pero no les importa mucho, al fin que solo es una
habitación donde dormir y protegerse del caminante y sus calzas blindadas.
Es la hora
de la fiesta que va comenzando. La forma nos regala su ropaje espumoso de buganvilias
coloridas, una detrás de otra; una arriba de otra. Trepando las paredes de los
patios, acompañantes de los graves guardianes. Allí encontramos el bondadoso
adorno, un complemento viviente del asfalto gris, compacto, enmarcado en el
azul lejano y armonioso. Es el fondo imperturbable, pacífico, inalcanzable.
Ya comienza
el tiempo creado en su belleza, lleno de chispas en cada rincón. La mezcla
armoniosa y viviente que, fuera de nosotros, nos acoge transmitiendo sus
coloridos efectos. Caen los pedazos amarillos alfombrando el suelo generando
brasas con las que algún caminante despreocupado podría envolverse en un
incendio.
Te damos la
bienvenida por tus cálidos fulgores. Espirales de hermosura donde podemos
ensoñarnos, morir y renacer a cada instante. Aun inquietos esperamos nos envuelva
tu deleite como cada año ¡qué la rapidez citadina no lo impida!
¡Enhorabuena,
brillante compañera nuestra!
Aouda Frog